Hola, gracias por dedicarme estos minutos. Imagina que dentro de una hora llega un huésped. Quieres que encuentre su habitación a punto, sin que recepción tenga que estar pendiente de todo. Para eso, los equipos y la información del hotel tienen que trabajar coordinados. Quiero enseñarte cómo lo planteamos con Eco-Space y D.System, para cuidar el confort, aprovechar mejor la energía y facilitar el trabajo del personal.
Con D.System hemos trabajado en el control de instalaciones hoteleras, coordinando equipos y automatizando maniobras. Esa experiencia es nuestra base. Con Eco-Space ampliamos las posibilidades de conectar ese control con lo que ocurre en el hotel. Y, si ya tienes D.System, podemos revisar contigo qué estás aprovechando y qué nuevas aplicaciones pueden tener sentido para ti.
Lo primero que hacemos es mirar lo que ya tienes y cómo trabajas, junto al instalador y al personal de mantenimiento. Queremos aprovechar los equipos que funcionan, recuperar funciones que se han perdido y ampliar donde haga falta. Si ya utilizas otra plataforma de control, estudiamos cómo integrarnos. Y dejamos claro desde el principio dónde verá la información el personal y quién podrá actuar sobre cada instalación.
Por ejemplo, en la sala técnica podemos estudiar cómo coordinar la climatización, las bombas o el agua caliente según la demanda del hotel. Puede tratarse de recuperar una maniobra que ahora se hace a mano, o de comprobar si un equipo responde a la orden que recibe. Buscamos reducir intervenciones repetitivas, respetando siempre las protecciones y la regulación de cada equipo.
En las habitaciones, el programa de gestión del hotel puede aportar información sobre las entradas y salidas previstas. Si disponemos de sensores fiables, también podemos saber si hay presencia o una ventana abierta. Con las integraciones adecuadas, podemos definir cómo preparar la habitación antes de la llegada, cuidar el confort durante la estancia y ajustar el funcionamiento después de la salida. Cada hotel decide sus criterios de confort.
Hay un detalle que me parece especialmente útil. Dos habitaciones pueden tardar en enfriarse por motivos distintos. Una siempre necesita más tiempo y conviene prepararla antes. Otra, en condiciones parecidas, está tardando más de lo habitual y puede necesitar una revisión. Distinguir esas situaciones ayuda a planificar mejor y a detectar un posible problema antes de que termine en una queja.
Aquí es donde estamos incorporando la inteligencia artificial. Queremos relacionar la llegada prevista, la temperatura y el comportamiento habitual de la habitación para ayudar a decidir qué revisar primero. Por ejemplo, si queda poco tiempo y una habitación parece que no llegará al confort esperado, esa situación merece atención. Concretamos cada aplicación según los datos y las funciones disponibles, con supervisión del personal del hotel.
A partir de ahí, planteamos un seguimiento completo de la incidencia. Queremos que el aviso explique qué se ha detectado y ayude a decidir la prioridad. Después, registrar qué se ha hecho y comprobar cómo responde el equipo. Así podemos valorar si se ha recuperado o si hace falta seguir revisando. El diagnóstico y la intervención siguen en manos del técnico.
También podemos estudiar cómo ayudarte a organizar el mantenimiento preventivo, los vencimientos y el historial de cada equipo. La idea es que resulte más fácil saber qué toca hacer y consultar lo que ya se ha hecho. Este módulo lo concretamos con los responsables de mantenimiento y según las funciones disponibles, para que encaje en su trabajo diario y les ayude a orientar sus revisiones.
Y hay algo que para nosotros es fundamental: dejar claro quién tiene el control. Quién puede cambiar una temperatura, parar una función o intervenir manualmente. También definimos y probamos qué debe seguir funcionando si falla una comunicación, faltan datos o deja de estar disponible el agente. El comportamiento ante esas situaciones se acuerda y se comprueba en cada instalación.
Para conectar los equipos, aprovechamos la infraestructura que ya existe. Y, donde llevar nuevos cables resulta complicado, valoramos una conexión inalámbrica con LoRa. Ese enlace puede funcionar sin depender del wifi de los huéspedes. Antes de implantarlo comprobamos la cobertura, la alimentación y los tiempos de respuesta. Así podemos planificar la intervención teniendo en cuenta que el hotel sigue trabajando.
Implantamos la solución junto al instalador. Nosotros definimos la solución y coordinamos la integración. Él participa en el replanteo y realiza el montaje. Entregamos los equipos necesarios, previamente configurados y programados cuando el proyecto lo requiera, junto con su documentación y formación práctica para el instalador y el personal de mantenimiento. De este modo, los profesionales responsables conocen qué se ha instalado, cómo funciona y cómo actuar ante una incidencia, contando con nuestro soporte técnico según el alcance acordado. Así aprovechamos los recursos existentes, evitamos duplicar trabajos y facilitamos el mantenimiento futuro.
Lo que buscamos al final es una mejora que puedas comprobar. Puede ser recuperar una función, facilitar el trabajo del personal o reducir el consumo energético. Tenemos experiencia hotelera documentada que podemos revisar contigo y valorar si es comparable a tu caso. Cuando hablamos de ahorro, acordamos qué vamos a medir y cómo comparar los resultados, teniendo en cuenta el uso del hotel.
Mi propuesta es empezar por algo concreto que hoy te esté dando trabajo o que quieras controlar mejor. Nos lo explicas, revisamos la instalación con el instalador y los responsables de mantenimiento, y definimos una primera fase con su alcance, coste y criterios de comprobación. Si aporta valor, podemos ampliar a otras zonas o a otros hoteles. Si al ver estos ejemplos has pensado en alguna situación de tu hotel, escríbenos. Podemos empezar por ahí.